12
oct
10

¡¡¡¡MUDANZAAAAAAAAA!!!! Nuevo Web Site…

Tras perdernos, encontrarnos un par de veces (para volver a perdernos de nuevo), hemos hallado un nuevo hogar:

Logo del nuevo Lost in Expansionwww.lostinexpansion.com

 

Por lo tanto allí os esperamos a todos…

Gracias por visitarnos y molesten las disculpas… xD

05
may
10

Raideando para novatos – Parte 1

Bienvenidos, hermanos y hermanas de la Horda y la Alianza, a nuestro nuevo curso titulado “Raideando para novatos”. En este curso a distancia os enseñaremos a ser un n00b orgulloso sin parecerlo y además sin meter la pata (demasiado). La dirección de este curso recuerda a los estudiantes que se admitirán sobornos como quesos de tetilla o jamones de pata negra para aprobar los exámenes finales del mismo.

Antiguamente, es decir, hasta el Wrath of the Lich King, raidear era algo prácticamente reservado a unos pocos que, con paciencia, iban haciéndose mazmorras heroicas para pillar equipo, o completando larguísimas cadenas de quest. Hoy en día es posible perfectamente subir a 80 y comenzar a hacer raids de nivel bajo, o incluso hacer heroicas y conseguirse equipo equivalente a la penúltima raid que haya salido, de cara a empezar a raidear lo antes posible.

Pero, ¿qué es una raid y qué la diferencia de una mazmorra?

Una raid o banda es un tipo de encuentro destinado a conocer el contenido más avanzado del juego. A diferencia de las mazmorras (tanto normales como heroicas) la banda o raid es mucho más numerosa, pudiendo ir desde los 10 jugadores hasta los 25, si bien en el pasado existieron raids de 40 personas. Esto le da a las raids varias características:

- Mayor dificultad en los encuentros. Esto implica mayor vida de los jefes, mayor cantidad de mobs en pulls, pero también mayor calidad del equipo.

- Una organización más firme debido a la necesaria coordinación entre jugadores.

- Roles bien definidos y diferenciados, y respeto por el rol propio y el de los otros jugadores. Entraremos en el tema de los roles un poco más adelante.

Huelga decir que para entrar en una mazmorra y en una raid hay que tener un mínimo de nivel. Para la raid se exigirá el nivel que coincida, normalmente, con el máximo nivel existente en ese momento. Asimismo, las hermandades realizan por regla general las bandas de mayor nivel, pues son las que mejor equipo dan. Nuestro consejo es, cómo no, que llegues al mayor nivel permitido antes de ir de raid a ningún lado.

Los roles en las raids están muy bien diferenciados porque hay que intentar mantener el mayor orden posible. De esta forma, igual que en las mazmorras, existen tres roles:

- Tanke: El que se lleva las toñas.

- Healer: El que cura.

- Dps: El que hace daño. Aquí se diferencian en dos: DPS melee (cuerpo a cuerpo) y ranged (que ataca a distancia).

Adicionalmente e independientemente de éstos, existen roles relativos al funcionamiento de la raid:

- Raid leader (líder de banda): Es el que lleva el cotarro, da las órdenes y organiza.

- Ayudante de banda: Es el que ayuda en alguna función, como coordinar a los tankes o a los healers.

- Master looter (Maestro despojador): Es el que tiene la potestad para repartir el botín. Normalmente suele ser el mismo Raid Leader.

Y, ¿qué tiene de interesante una raid para que todo el mundo quiera ir? Pues dos cosas: La primera de todas responde a un interés material y es el equipo. La segunda es más lúdica, se trata del contenido de juego, ya que yendo de raid vas a ver contenido al que no vas a poder acceder mediante las misiones ni los eventos, y es la finalidad del juego, es decir, “pasártelo”.

Y bien, ya has llegado a nivel 80 y te mueres de ganas de derrotar a Arthas. Pero no puedes llegar y besar el santo, ni pretender coger a 9 personas que sepan qué tienen que hacer y que te den un paseo por la mazmorra (lo que habitualmente se conoce como un rush). Lo primero que tienes que hacer es conseguir equipo.

Seamos sinceros, un 80 recién subido normalmente suele tener su equipo lleno de verdes y azules que no le van a llevar a desempeñar su rol de una forma efectiva en una raid. Tu objetivo es el épico en todas sus versiones.

¿Acaso no es un épico igual a otro? No. Cada uno de los niveles, que van desde el 200 hasta el 277 en función de la dificultad, tienen características que mejoran tu personaje de una forma u otra: dan mayor armadura, más estadísticas en general, u otorgan bonus. Tu objetivo es conseguir la mejor calidad de equipo posible, si bien tienes que tener en cuenta que tu personaje debe tener unos niveles mínimos (normalmente denominados caps) para raidear, así que a veces verás a jugadores muy chetos con un ítem de nivel más bajo que los demás porque sin ese objeto no llegarían al cap de cierta estadística. Estos caps dependen del rol de tu personaje y hablar de ello nos llevaría demasiado, así que entendemos que eres capaz de buscar tus propias estadísticas en internet igual que has encontrado esta guía.

El itemlevel (nivel del objeto) determina hasta dónde puede llegar tu personaje, cuánto es capaz de soportar. Pongamos como ejemplo el aguante (stamina): Cuanto más nivel tiene el objeto, suele tener más aguante. Los bosses suelen hacer más daño conforme vas avanzando en dificultad, así que tener ese extra de aguante que te otorgan los objetos de nivel alto es una ventaja para soportar ese daño.

Por otro lado, imaginamos que querrás entrar en una guild para raidear, ¿verdad? ¿O es que vas a estar montando Toravon 25 con PUGs toda tu vida?  En las guilds serias, los oficiales y GMs comprueban la calidad media de tus objetos (llamada comúnmente score) mediante un addon llamado GearScore o mediante herramientas existentes en la web como Be imba! o Wow Heroes, para ver si estás preparado para el contenido que estén realizando en la hermandad. También pueden mirar tus talentos en la Armería y comprobar cuál es tu especialización. Sea como fuere, ten en cuenta:

1) El horario de raid y compromiso de asistencia de la hermandad. Si trabajas los sábados a las 7 de la tarde, difícilmente podrás raidear en una guild que tenga justamente ese horario. Busca una cuyo horario sea compatible con el tuyo y que te garantice la mayor asistencia. Entrar en una guild para raidear conlleva un compromiso.

2) Los requisitos que ponen para la entrada en ésta (plantilla de apply, cambio de talentos si es necesario y estás dispuesto) y las normas internas de funcionamiento (normas de loteo, funcionamiento del banco, software de voz necesario para la raid, consumibles requeridos…).

Una vez que consigas entrar en una guild porque tienes el equipo y los talentos necesarios, averigua qué software utilizan en tu hermandad para comunicarse por voz. Un raider que tiene que escribir “no puedo moverme” en lugar de decirlo por voz, es un raider muerto.

¡Y hasta aquí la primera parte de la guía!

En la próxima parte de la guía hablaremos de las reglas básicas de todas las raids y los componentes que llevar a las mismas. Próximamente en Lost In Expansion. ¡No te lo pierdas!

20
abr
10

Raid leading testimony (aventuras y desventuras de una GM en Uldum)

Wipear es una mierda, sí

En nuestra guild hemos vuelto a hacer algo de avance en 10 y en 25 después del tremendo parón que hemos venido sufriendo desde febrero. Razones para el parón hay muchas: gente que se equipa y se va a otras guilds más hardcore (normalmente para que luego los echen, es curioso), gente que deja el juego porque no puede dedicarle el suficiente tiempo y/o siente que se está enganchando demasiado, gente que deja el juego sin avisar, reclutamientos que se prueban desastrosos, y cómo no, mala gestión. En lo último me incluyo como Maestra, porque creo que siempre se puede hacer mejor, siempre puedes tratar mejor a la gente y siempre puedes prever mejor lo que va a suceder (exámenes, fútbol, etc etc). Normalmente la mala gestión lleva aparejada una desmotivación importante a nivel de los oficiales.

Llevar una guild es algo difícil y que puede llegar a quemar muchísimo. Hace mes y medio tuve que dejar de raidear durante dos semanas para centrarme en mi vida real (algo que todos tenemos aunque reneguemos de ello :P ), y descubrí que realmente necesitaba pararme a respirar y dejar de lado a la “Miriël GM” para darle paso a la “Miriël jugadora”. Empezamos con la guild en agosto y desde entonces he hecho más de psicóloga que de Raid Leader, si bien tampoco me importa, es más, disfruto conociendo a la gente. De todas formas, ser la cheerleader oficial de ese raider que te dice “hoy no tengo ganas de nada, Miri”, a la larga te deja hecho polvo. Los “Siempre negatifos” son un problema muy gordo que afecta al rendimiento de la raid y a tu rendimiento como Oficial. Creo que debería haber sacado a más de uno con esa actitud y haber metido un reserva en su lugar cuando tuve la oportunidad, y creo que la próxima vez que me ocurra esto con un jugador no dudaré en ponerle en el banquillo en lugar de intentar animarle, porque te acaba afectando.

El problema de la desmotivación a “niveles oficiales” es que la gente lo nota. Si la gente lo nota, no se tiran los bosses. Y si no se tiran bosses la gente se va y hay más desmotivación, etc etc. Ante eso sólo puedo decir que la mejor solución es relajarse, y creo que ésa es la razón por la que hemos vuelto a tirar bosses. Nos hemos convertido, de nuevo, en una pequeña familia de x personas que se reúnen para jugar juntas y que lo pasan bien, hacen sus bromas, etc etc, y hemos dejado de lado el “X guild ha tirado a X boss y nosotros no porque somos unos mancos”. De esto también extraigo que los ránkings sólo sirven para medirse la p***a, algo que  hoy en día con la disponibilidad de equipo que tenemos todos ha dejado de tener  sentido. En definitiva, la principal causa para la ausencia de avance en una guild en la que hay gente suficiente es la desmotivación.

Está a punto de acabar el curso, muchos se irán de vacaciones en un par de meses y entonces daremos vacaciones de 25 (imagino). Creo que las conclusiones que puedo sacar como gm, haciendo balance de lo vivido, son las siguientes:

- El wow atraviesa una serie de etapas o “parones” que coinciden con exámenes, etc etc. Esto no se puede evitar y hay que afrontarlo.

- Las primeras impresiones son las que valen. Si el apply de un tío no te gusta, no te va a gustar como raider porque vas a ir con esa percepción de él durante todo el tiempo. Asimismo, la gente suele decir demasiado en los applys sobre sí mismo, así que casi siempre esa impresión es la correcta.

- Quédate con “los fieles”. Muchas veces es preferible quedarse con la gente que se mantiene fiel, que apoya el proyecto de la guild y lucha por conseguir cosas, al “tío pr0 de la vida”. El pr0, tarde o temprano, se irá, mientras que el fiel se quedará. Cuida a ése porque es el que te va a ayudar. Si alguien resulta ser un pr0 de los buenos y además cree en la guild y está a gusto, cuídalo el doble.

- Fíjate en lo tuyo. Juegas en tu guild, no en la guild “X”. Si sigues a la guild “X” por más que por curiosidad o para mejorar tú viendo a tus homónimos allí, entonces considera echar apply allí y deja a los demás en paz.

- Usa el gkick. Si un tío no te gusta, no viene a raid o es subnormal profundo, échalo sin miedo. Eso sí, explícale por qué.

- Agradece las cosas. Si un raider hace un buen trabajo, díselo, que correcciones se hacen muchas en los bosses pero la gente no está acostumbrada a la que le digan “buen trabajo” o “bien hecho”, y eso sube mucho el ánimo (pero tampoco te pases que no quieres un ejército de prima donnas por raiders).

- Dale una oportunidad al nuevo. Mucha gente entra en categoría friend y no sabe jugar. Si tiene interés aprenderá, se equipará, y ahí tienes un posible raider que, como poco, va a mostrar un interés desmedido en hacer las cosas bien. El interés es la mejor de las motivaciones.

- Recluta, recluta, recluta y no dejes de reclutar.

- Y sobre todo, relájate.  Un RL relajado habla mejor, está más atento, más dispuesto y menos estresado. Y eso levanta el ánimo de la raid una barbaridad. ¡Y no te quemes!

Creo que intentaré aplicarme el cuento de todas estas conclusiones que he sacado de cara a lo que queda de curso raidero y para el año que viene, ya que he tenido que aprender muchas de estas cosas a base de palos y equivocándome muchísimo. Ahora, al menos, ya tengo experiencia. Soy consciente de que, sobre todo cuando la guild no avanza, el nivel de desmotivación afecta directamente a RLs, GMs y otros puestos similares, pero considero que un grupo de oficiales animados e ilusionados con su proyecto es el pilar para el avance de una guild.

Y si no os gustan mis conclusiones, siempre podéis optar por el “método tradicional” de raid leading como en el siguiente vídeo:

15
abr
10

Más de healing en Cataclysm: Uso del maná

Esta mañana he leído en MMO-Champion (atraída por la noticia de la flamante montura voladora de Algalon, que podremos comprar a cambio de dinero real – Blizz, mola mucho, pero cada vez me gusta menos gastarme el dinero del alquiler en cosas que quiero conseguir como reto in-game y no simplemente comprándolas) que quieren hacer el healing más complicado a efectos de uso eficiente del maná. Ha comentado Ghostcrawler que los healers en general se dedican a spamear la cura más cheta que tienen, ya que los tankes no tienen un problema grave de vida debido a su gran mitigación y pueden dejar de recibir curas unos segundos, y que los healers tampoco tenemos problemas de maná en general. Por lo tanto, los healers cada vez somos más “mancos” porque no miramos una cosa tan básica como nuestra barra de maná, y simplemente nos ceñimos a estrictas rotaciones.

Bien, comprendo que GC tiene razón, ya que esto sucede muy a menudo y ha calado muy hondo en la comunidad de jugadores de World of Warcraft. El otro día, por ejemplo, uno de los mejores paladines healers que conozco me comentaba que un tipo le había dicho que spameara luz sagrada todo el rato sobre el tanke. Mi amigo y yo nos reíamos porque el uso de la luz sagrada, pese a ser una de las curas más grandes del paladín, al emplear tanto tiempo de casteo está eliminando la posibilidad de sacar críticos con otros hechizos, como el destello de luz, que para más inri tarda bastante menos en castearse. Por lo tanto, el pensamiento de “ya que tu maná pool es de 35k, echa la cura más cheta que tengas aunque no sea maná-eficiente” es bastante más común de lo que parece.

No obstante, creo que la culpa no es de los jugadores, sino de Blizzard. Veréis, a principios de la expansión, con equipo de Naxxramas y/o heroicas, teníamos más o menos la misma regeneración de maná que tenemos ahora. El resultado fue que tuvieron que nerfear la cantidad de manareg que recibíamos todos por el bonus de espíritu, reduciéndolo a la mitad (sí, a los holy priests nos fastidiaron en gordo). Los jugadores optaron por lanzarse al intelecto, ya que esta estadística hoy por hoy otorga más manareg que el espíritu, y además aumenta el maná total. Empezaron a surgir esos manapools demenciales de 40k que hoy por hoy veo en paladines equipados de ICC y que hacen que se me salgan los ojos de las órbitas. Para colmo, los tankes bien equipados tenían tal cantidad de avoidance que fue necesario nerfearles un 20% de la misma en ICC para que curar siguiera siendo divertido. De ahí, y de la extrema facilidad de TOC, nace la situación actual. Por no hablar de que haciendo heroicas consigues ahora mismo un mínimo de 2700 de gear score según wow heroes; y de que los jugadores “novatos” no han pisado Ulduar ni Naxxramas, ni conocen Malygos, y en definitiva, no han realizado la progresión que podríamos considerar natural para la expansión. Las cosas para ellos son como son ahora, y si han aprendido a que van sobrados de maná, para ellos esta barra no tiene ninguna utilidad. Esto puede resultar escandaloso para gente que lleva curando desde la Classic o desde la Burning Crusade, pero la verdad es que los jugadores actuales, todos nosotros tanto novatos como veteranos, somos resultado de lo que Blizzard ha hecho con su juego. Nos hemos adaptado a él y hemos optado por la vía fácil. Este proceso se denomina inteligencia.

GC habla en su post de “aquellos healers que curaban en la BC” y que elegían las curas según las necesidades del momento o de las habilidades del boss a batir. Si el lector me lleva leyendo un tiempo, sabe que siento verdadero desdén por el healer reactivo, el que cura cuando se ha realizado el daño, y que prefiero al healer preventivo (el que empieza a castear cuando está viendo que el boss está realizando determinada acción, calcula el tiempo restante y cura el daño justo en el momento en el que se requiere). Yo aprendí a curar en la BC, y entonces las cosas eran así: Tu RL no te requería que la gente estuviera llena de vida todo el tiempo, ponerle un hot a un dps era un verdadero lujo (ya lo comenté en su día), y la gente utilizaba pociones, vendas y sus cooldowns de supervivencia. En definitiva, tu maná importaba, y tu labor era que la gente sobreviviera, no que estuvieran totalmente tranquilos porque su barra verde estaba a tope. Las decisiones se tomaban sobre la marcha, había que decidir quién moría y quién vivía si había que elegir entre dos jugadores, y quién era focus prioritario porque estuviera a punto de morir.

Creo que por ese reto me enamoré del healing, y creo que volver a ese concepto puede devolvernos al sitio del que nunca debimos salir. Sólo nos resta que los señores de Blizzard evalúen de una forma real cuáles son las consecuencias de las decisiones que tomen a efectos de jugabilidad, ya que considero que en esta expansión, al menos con los healers, la han cagado estrepitosamente.

Fuente: http://www.mmo-champion.com/news-2/blue-posts-mmo-report-comics-187343/

Y aquí os dejo una foto de la nueva montura algaloniana y la nueva pet.

11
abr
10

Priest en Cataclysm: Conversaciones hipotéticas sobre el salto de fe

Para los que desconozcan qué es este poder, antes de iniciar las conversaciones hipotéticas os contaré que estará disponible a partir de Cataclysm (la próxima expansión de World of Warcraft) a partir de un nivel bastante alto, y que consistirá en un poder similar al “atracción letal” del dk, pero al revés, es decir, el priest atraerá a un jugador aliado a su lado para protegerlo de una fuente de daño, del aggro o de un focus en pvp. Dicho esto, paso a describir las situaciones hipotéticas.

Situación hipotética 1: El melé que se come las áreas

[Priest]: Warrior, vas a morir.

[Warrior]: ¡¡¡Aaaaah!!! ¡¡Hacer dps, hacer dps!!

[Priest]: Warrior, si no te mueves te vas a comer el área de [insértese aquí nombre de boss que haga áreas].

(Área del boss)

[Warrior]: ¡¡Priest manco!! ¡¡No me has movido del sitio!!

[Priest]: ¬¬U

***

Situación hipotética 2: El priest que no sabía colocar a la raid.

[Raid Leader]: Bla bla bla bla… tenéis que colocaros a 10 yardas, poneos el /distance.

(Empieza el encuentro, la gente supuestamente se coloca).

[Raid Leader]: Mago y brujo, ¿por qué estáis pegados el uno al otro, cuando os he dicho que estéis a 10 yardas?

[Mago]: Es que el priest no nos ha colocado.

[Priest]: ¬¬U

***

Situación hipotética 3: El priest que cortaba el dps.

[Priest]: (Insértese aquí cualquier clase), vas a morir si no te quitas de ahí.

(Salto de fe)

[Cualquier clase]: ¡¡Priest, por tu culpa he perdido mi rotación supermegachachi!!

[Priest]: ¡Ibas a morir si no te movía! ¡Estabas recibiendo mucho daño!

[Cualquier clase]: ¡Pues me curas que es tu trabajo!

[Priest]: ¬¬U

***

Conclusión: No me gusta el salto de fe en pve.

27
feb
10

Campanas de boda

Interrumpimos nuestra emisión para anunciar al público nuestro compromiso de boda.

Raging y Miri (mejor dicho, los jugadores que juegan con Ragin y Miri) se casarán por lo civil en el ayuntamiento de Sevilla el próximo mes de Octubre, y quisieran compartir con todos sus lectores la felicidad que les embarga.

Y ahora, a organizar la boda (OMFG).

23
feb
10

Como parecer un Pr0 y no morir en el intento

¡Albricias Hermanos!

Por luz y gracia de Ragingblade (y algo de tiempo robado a raidear, farmear y levelear) nos complacemos en presentar la forma definitiva de que tus raiders sepan que hacer en los bosses:

Las guías de “Raideando para Vagos” de Raging&Miri

Ya iremos haciendo más y puliendo los detalles que quedan sueltos de esta… ya que es una prueba…

¡Sufrid bien hermanos!

27
ene
10

Shaft – The Chamán Power

Historia de un Chamán, por John Shaft – Part.1

Tiempos atras… cunado solo existia el honor individual de un Héroe solitario… nacio Shaft (Chamán) en una pequeña Taberna de los prados de los Territorios de Cima del Truneo.

Shaft rapidamente aprendió el poder de lo Totem y el beneficio que podria aportarle en la gran aventura que pronto se iba a ver integrado… pero eso es una Historia que mas adelante narrare.

Empecemos por saber que Shaft se expecializó en el arte del Desuello y la Peleteria, una profesión no muy dificil de dominar. Y tomó el camino del Arte de la guerra, en la Rama de Mejora… No sabiendo que la vida del Chamán a tan temprana edad le iba a resultar muy dificil para avanzar y adentrarse en nuevos territorios aun no explorados… para sus ojos. Poco a poco sus manos se fueron endureciendo… asi como su cuerpo en general, desarrollando una gran maestria con las mazas y escudos; y cuando se vio preparado y paso el primer reto que le planteo el Maestro Chamánico tuvo que tomar la decisión de adrentarse en aquel territorio desconocido para el…  que le depararia un gran destino (que aun desconocía).

23
ene
10

Tiempo: Abismo, jabalíes y espadas refulgentes

El viento que me sopla en la cara es árido. La superficie yerma de la tierra me repugna. No levanto polvo con la montura, el suelo es de piedra dura, maciza, y rala. Las estrellas parecen esparcidas sobre el cielo como leche sobre un oscuro líquido vítreo. Éste es un lugar extraño.

He cabalgado durante horas, días, semanas. A la vibrante luz de dos soles o a la de dos lunas distantes he seguido tu estela desde que partiera del Pantano de las Penas. Una estela que me ha llevado a separarme de mis compañeros y perderme donde parece que moriré… al otro lado del Portal.

Mi visión era la de tu capa roja al viento en medio del rojo desierto. Todavía oía los gritos de mis compañeros a mi espalda pero nunca me detuve: era presa de mi propio sueño y de mi propia esperanza. Soñaba con presentarme ante ti, decirte que seguía viva y que había soñado todos estos meses con encontrarme contigo convertida en una heroína. Y prometerte que juntas lucharíamos codo con codo para salvar este mundo, espada y bastón, y que juntas llevaríamos nuestro linaje a lo más alto. Pero este desierto es traicionero. He perdido tu rastro, y me he perdido yo misma entre la tierra roja, y entre mis propios sueños de fama y gloria. Sólo veo rojo, y encima del rojo, una ominosa oscuridad. ¿Es esto el borde del mundo?

Mi corcel se encabrita al llegar a un barranco y caigo de bruces. ¡Nos hemos salvado por poco! El terreno se desliza con mi peso y las piedras no suenan al caer. Bajo la cabeza y veo un vacío sin fondo bajo mis pies, una oscuridad plagada de estrellas que a saber dónde irá a parar. Me agarro con las dos manos al borde de un mundo resquebrajado cuyo nombre ahora sé con toda certeza.

La tierra mágica, donde la energía arcana brotaba de las mismísimas grietas del suelo. Para algunos la tierra prometida de Kael’Thas, el infierno, Terrallende, Draenor.

El entrenamiento de estas semanas con mis dos intrépidos compañeros me ha hecho fuerte y logro subir a la plataforma con la ayuda de mis brazos, impulsándome con las piernas para no desfallecer. Miro hacia abajo y contemplo la inmensidad del vacío, y por un momento soy consciente de este mundo plano y de la extraña gravedad que mantiene atadas a sus lunas al mismo. Miro en derredor: mi caballo ha escapado. Sólo me queda caminar.

Estoy hambrienta y también tengo sed, pero no hay más que plantas raquíticas aquí y allá, ni rastro de una corriente donde beber, ni rastro de civilización, o lo que quiera que haya en este mundo alienígena. Allá a lo lejos, una figura deambula en medio del desierto, parece un jabalí enorme. Me acerco a él, pues tengo mucha hambre y será mejor poder comer un buen jabalí crudo a no comer nada en absoluto. El animal me mira y parece enfadarse, me embiste antes de poder hacer nada contra él e intenta morderme como un poseso.

Tras una intensa lucha, derroto al animal y me dispongo a cortarle un trozo de carne decente que llevarme a la boca. Al abrir la tripa del animal, descubro los restos de una mano cubierta por un guantelete con el emblema de la alianza, que todavía sujeta algo. Tiro con fuerza de lo que parece ser una espada ligera, mas abro los ojos asombrada al contemplar la hoja templada y brillante, sin duda una hoja bendecida con un potente encantamiento. Es una espada pesada que sin duda puede partir a cualquier enemigo en dos, y me pregunto cómo habrá podido comerse el jabalí semejante mandoble, y más aún, cómo ha podido mantenerlo en el intestino durante tanto tiempo, pues la mano parece digerida desde hacía bastante. Tiro mi antigua maza al suelo, el arma que he encontrado es sin dudarlo mucho mejor que el arma que hubiera sido dada cuando entrara al servicio de Mograine.

- ¡Eh! ¡Jovencita! – Oigo una voz detrás de mí. – ¡Puedo ofrecerle esa brillante espada por un precio asequible, si gusta usted de los negocios redondos!

La voz parece no proceder de ningún lado, juraría que no hay nadie. Deben ser espejismos del desierto. Pero un dedo me toca insistentemente la espinilla, y sobresaltada, descubro a un goblin que me mira con los ojos muy abiertos. Casi le doy una patada sin querer.

- ¡Sí, sé que le parecerá una baratija! Pido por ella sólo tres oros, ya sabe, monedas de oro de donde usted y yo somos, de Azeroth. Éste es un mundo en el que usted y yo somos alienígenas, ¿sabe? Así nos llaman. Y claro, tenemos que ayudarnos entre nosotros, si usted me entiende. Yo hago mi negocio, sólo para vivir, y usted obtiene esa maravillosa espada procedente del estómago de mi espléndido jabalí.

- Discúlpeme, señor…

- Papasfritas.

- Disculpe, em, señor Papasfritas, pero creo que yo he dado muerte a este jabalí, y no sólo marca la tradición que tenga derecho a su carne, sino a todo aquello que la bestia posea en su interior, ya sean tripas o espadas brillantes.

- ¡Carne dice! ¡Ja! Esa carne, señorita mía, no es comestible. No son jabalíes comunes, son demonios. No va a poder sacar nada de comer de ellos, ni nada que en nuestro mundo consideráramos provechoso. No, la recompensa por matar estas criaturas, y la razón por las que acotamos los terrenos en los que se encuentran, es para poder desprender de sus malditas entrañas esas espadas refulgentes. – La verde criatura señala una valla a su espalda, guardada por lo que desde lejos parece ser un kodo de montar y un can manáfago – Ahí se encuentra mi hogar, o lo más parecido a un hogar que encontré después de exiliarme voluntariamente de Kezan, en busca de la fortuna de esta buena… tierra.

- Si no me equivoco, señor Papasfritas, esa valla acota su terreno.

- Así es, señorita. – Dice el goblin.

- En ese caso, lo lamento, pero estamos fuera de su terreno. Y ahora, si me disculpa…

- Si no me equivoco, está usted perdida y hambrienta. – Dice entonces el goblin con una voz fría y una sonrisa en los labios. – Será una buena chica, me dará la espada, y luego me dará otras tantas espadas, y entonces le diré dónde obtener comida.

Me doy la vuelta con la boca abierta. Había oído hablar de la mentalidad goblin, inflexible y agresiva para los negocios, pero jamás se me habría ocurrido pensar que sería víctima de ella. Así que agacho la cabeza y acepto el trato. Papasfritas me señala al suroeste, y me explica que encontraré una gran explanada con muchos jabalíes y algunos gusanos tuneladores que escupen veneno. Mate lo que mate, más me vale volver con muchas espadas refulgentes, y entonces me darán de comer en su hermoso hogar de Terrallende, junto a sus hermosos y verdes chiquillos, y me promete un corcel para volver al lejano bastión de Thrallmar.

Cae la noche, que noto por un cambio en la temperatura tan brusco que helaría al más duro de los enanos, y me dispongo a volver al vallado de Papasfritas con un buen montón de espadas refulgentes, cuando me encuentro al goblin llorando desconsolado.

- ¡Muertos! ¡Todos muertos, señorita! ¡Mis hermanos, mis chiquillos! ¡Todos muertos por esos asquerosos demonios! ¡Entraron esta mañana y los mataron a todos, cuando usted y yo nos encontramos, y ahora no puedo entrar en mi hermosa mina y recuperar lo mío! ¡Han destruido mi negocio! ¡Y ahora me siento tan solo!

Un demonio asoma la cabeza y se dirige hacia nosotros con furia diabólica. Cojo una de las hermosas espadas refulgentes y le asesto varios golpes hasta que cae al suelo. Papasfritas abre la boca con gran asombro.

- Oh, señorita, por favor, no sabía que fuera usted una heroína. Por favor, por favor, sálvame señorita, y le daré la mitad de lo que tengo. Pero por favor, recupere mi precioso hogar – miro al goblin con piedad y pienso que quizá éste sea el momento de recuperar mi credibilidad después del patinazo cometido al meterme por el Portal Oscuro.

Entro en la mina, infestada de infernales que voy matando sin dilación. Los goblins han sido torturados y masacrados, pero quedan algunos con vida, que voy sanando cuando tengo un momento de descanso. Al fin, el último de los demonios es aniquilado, y vuelvo hacia Papasfritas, indicándole que ya puede volver a entrar, después, cómo no, de que limpie el reguero de cadáveres. Con más tranquilidad y algo de líquido y comida, Papasfritas se sincera conmigo.

- No sé cómo decirle ni cómo agradecerle esto. En realidad, soy un truhán, sabe usted. Pero tenga piedad de este viejo goblin. No es la primera matanza que tiene lugar aquí, ni es la primera vez que tengo que recurrir a un aventurero para arreglar este desaguisado. La ciudad de Thrallmar se encuentra al sur de esta mina, sabe usted. A no más de quinientos metros.

Me ha tratado como una estúpida. Estallo de ira.

- ¡Y me ha tenido sin agua ni comida hasta que no le traje todas las espadas refulgentes que pude, y le salvé de la muerte! Probablemente me hubiera dejado morir en el desierto por su avaricia, para que nadie más supiera que estos bichos dan una recompensa tan valiosa. – Me siento furiosa, desenvaino la espada atada a mi cinto y siento ganas de partir en dos al pequeño goblin.

- ¡Eh, Papahfritah! ¡Veo qu‘ses amigoh, colega! ¡No’reh la única que quiere matal’le, tron! Pero dehamoh al vieho Papahfritah que lleve suh negosioh. – Un enorme trol, azul y muy viejo, se me acerca con andares desgarbados. – Bahtante ha tenido ya, me pa’ese a mí, pa’ que ensima lo mateh. Anda niña, que te’htán buhcando po’ Thrallmar. ¿Todo bien, vieho? ¿Queda arguno que matá con ehta ehpada, tron? – Apoya la hoja de la espada en uno de los colmillos y parece afilárselos con ella.

- No, muchas gracias. La señorita ha demostrado su eficacia. Lo lamento de veras. Como recompensa, le ofrezco todas las espadas brillantes que consiguió de matar jabalíes.

- Un regalo harto generoso, teniendo en cuenta que yo misma las conseguí – murmuro.

- Aséhtalah, tron. Si se lah dejah, se lah venderá a la aliansa.

- Entonces acepto. Llévame a Thrallmar.

14
ene
10

Del vuelo infinito vs…

Os dejo los links de nuestros vídeos para que os entretengáis un rato con nuestras aventuras en la raid de 10 no oficial (la que hacemos cuando nos aburrimos vamos).

Lord Tuétano

Lady Susurramuerte

Batalla Aérea

Libramorte Colmillosauro

Espero que os guste :)




Twitter


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.