Ragingblade - Tauren Caballero de la Muerte nivel 80
(El artista anteriormente conocido como Ragingfist, chamán peora, rogue con malla o ‘el señor mayor’…)
El fuego crepitaba ruidosamente. El tauren clavó pesadamente su espada rúnica en el suelo embarrado por la nieve del día anterior y dejó que su mirada se perdiera en el lejano y oscuro horizonte. Recordando otros tiempos, tiempos más felices, tiempos de vida y esperanza.
En su mente apenas es un niño. Sobre una pradera de alta y verde hierba corre junto a otros pequeños tauren siguiendo a su maestro. El tiempo pasa rápido y ya es un un adolescente valiente y arrogante que lucha con su hermanastro por la atención de su padre. Su fuerte espada quiebra la fuerza de los elementos y se alza victorioso. Sin embargo, su padre no lo entiende así y se siente solo, frustrado y obligado a luchar más fieramente por el respeto que cree merecer. Los inviernos transcurren rápidos y el anciano chamán sigue sin mostrarle respeto. Hasta aquel verano. El viejo se muestra lleno de orgullo cuando su hijo menor es reconocido como chamán por la tribu sin reparar en el guerrero que prepara su kodo para partir henchido de rabia. Cuando deja el poblado solo lleva consigo sus armas, sus cicatrices y la promesa de que será reconocido como un héroe o no volverá al poblado mientras esté vivo.
Un ruido a su espalda le liberó del peso de sus recuerdos. Los tres elfos dormían intranquilos al amparo del fuego. La imponente figura de las construcciones de los titanes evocaban tiempos antiguos y la mente del tauren volvió a perderse en el pasado.
Las batallas se suceden rápidamente unas tras otras. Los ojos de cientos, quizás miles, de guerreros le miran desde la misma puerta de la muerte. La gloria y la fama le preceden. Cada batalla es mayor que la anterior. Es llamado para el asalto definitivo a la Necrópolis de Naxxramas. Por primera vez siente verdadero terror y entonces llega la muerte. Los verdes prados de Mulgore le parecen tan lejanos e inalcanzables mientras su vida se escapa que realmente se pregunta si alguna vez fueron reales. No, nunca lo fueron. La vida y la muerte son una mentira. El maestro espera en la cornisa. La ira se ha desvanecido. Sólo odio. Odio a todo y a todos. La muerte y el terror son un bálsamo ante los sentimientos que le atormentan. Otros caballeros de la muerte le miran por encima del hombro, no por orgullo sino por celos. El odio le da poder y el poder te acerca al Maestro. El destino pone en su camino a un antiguo amigo de su padre. Sabe por él lo ocurrido al conocerse su muerte y el orgullo con que su padre le rindió honores. Un nuevo sentimiento se abre camino entre el odio. Descubre que está en el bando equivocado, atrapado en una batalla que no puede perder y que no quiere ganar. Traición. Nacen los Caballeros de la Espada de Ébano. El orgullo vence al odio, el deseo de venganza vence al orgullo y la paciencia vence al deseo de venganza. El regreso a Mulgore le resulta eterno. Su padre ya descansa en las praderas prometidas cuando llega. Es un extraño en su tierra. Parte en busca del lugar que le corresponde.
Las primeras luces del alba iluminaron el cielo filtrándose entre las nubes. El tauren se aproximó al fuego y lo agitó. Los elfos comenzaron a despertar lentamente. Los panecillos que habían comprado la tarde anterior aún estaban frescos y quedaba poco camino hasta alcanzar su meta. Tras un frugal desayuno, las cuatro figuras montaron en sus dragones y se intercambiaron unas sonrisas cordiales antes de levantar el vuelo.
Ya en el aire los pensamientos oscuros del tauren se disiparon.
El pasado ya no importaba… importaba el ahora.

Muy buena historia si señor